Os traduzco la biografía de McGoohan disponible en la versión inglesa de Wikipedia:
Patrick Joseph McGoohan (19 Marzo 1928 – 13 Enero 2009) fue un actor americano de ascendencia irlandesa, con una larga carrera como actor, especialmente en los años ‘60.
Nació en Astoria, Queens (Ciudad de Nueva York), hijo de Thomas McGoohan y Rose Fitzpatrick, quienes emigraron de Irlanda a Estados Unidos en busca de trabajo. Poco después de nacer, se muda con sus padres a Mullaghmore, County Sligo (Irlanda), y, siete años después, se mudan a Sheffield (Inglaterra). Con la explosión de la Segunda Guerra Mundial en 1939, McGoohan fue evacuado a Loughborough (Leicestershire). Allí fue al Ratcliffe College, donde destacó en Matemáticas y en Boxeo.
McGoohan dejó la escuela a los 16 años y volvió a Sheffield donde trabajó como granjero, dependiente de un banco y camionero antes de hacerlo como director de escena en el Sheffield Repertory Theatre. Patrick saltó al estrellato debido a la sustitución que hizo de uno de los actores que cayó enfermo.
Se enamoró de la actriz Joan Drummond, la mujer a la que enviaba cartas de amor cada día. Se casaron en el descanso de un ensayo de la obra The Taming of the Shrew el 19 de Mayo de 1951. Tuvieron tres hijas: Catherine (1952), Anne (1959) y Frances (1960).
En 1955, McGoohan encarnó el papel de un sacerdote acusado de ser gay en la obra Serious Charge, en el West End Theatre. Orson Welles quedó tan impresionado (“intimidado”, dijo Welles después) con la interpretación de McGoohan sobre el escenario, que lo contrató para su producción de Moby Dick Rehearsed.
Mientras trabajaba como sustituto en el casting de una actriz, fue contratado por la Rank Organisation, la productora europea más fuerte desde 1930 a 1960. Los productores sacaron partido a sus habilidades en el boxeo a través del papel de tío duro en Hell Drivers y en la erótica The Gypsy and the Gentleman. Después de unas cuantas películas y algunos encontronazos con el gerente, se le rescindió el contrato.
Libre como estaba, empezó a trabajar en televisión, siendo su papel favorito el de la tragedia de Ibsen: Brand, por el que recibió un galardón. El productor Lew Grade le propuso una serie para TV en la que encarnaría a un espía llamado John Drake. Pero la experiencia con la Rank Organisation, hizo a McGoohan establecer sus propias condiciones en el contrato antes de firmar para Danger Man: todas las peleas serían diferentes, el personaje siempre usaría el cerebro antes que su pistola y, para horror de los ejecutivos, no habrían besos. Y así se hizo.
Los primeros capítulos se hicieron muy bien, pero no como se esperaba en los Estados Unidos. Tan sólo duró un año en parrilla, pero le sirvió para ganarse el éxito mundial. Después de la cancelación de la serie, un entrevistador preguntó a McGoohan si le hubiese gustado que continuara, a lo que éste contestó: “Hubiese preferido hacer veinte series de TV antes que volver a pasar por una situación similar a la del contrato de la Rank que firmé hace unos años, de la que tan sólo yo tuve la culpa”.
McGoohan trabajó para la Disney en The Three Lives of Thomasina y The Scarecrow of Romney Marsh.He Rechazó los papeles de James Bond y Simon Templar (El Santo) cuando Lew Grade le preguntó si le daría otra oportunidad a John Drake. McGoohan se convirtió en el actor mejor pagado de Reino Unido.
McGoohan fue elegido para interpretar a James Bond en Dr. No. Parte de su popularidad reside en su rechazo de este y otros papeles semejantes. Irónicamente, el éxito de las películas de James Bond es citado como la razón por la que Danger Man fue retomada en 1964.
Grade le propuso trabajar en “algo” para él. Algo sobre un agente secreto que dimite repentinamente y despierta prisionero en un resort de vacaciones. Cerraron el trato con un apretón de manos un sábado por la mañana para producir The Prisoner.
McGoohan no sólo produjo, sino que escribió, dirigió y protagonizó la serie. Utilizó dos pseudónimos, al escribir “Free for All” como Paddy Fitz y al dirigir “Many Happy Returns” y “A Change of Mind” como Joseph Serf. También escribió “Once Upon A Time” y “Fall Out” usando su propio nombre. De siete episodios, aumentaron a diecisiete.
El personaje principal pasa el tiempo intentando escapar de The Village e intentando averiguar la identidad de su némesis, Número Uno. The Prisoner fue completamente innovadora, rompiendo los moldes tradicionales de las series televisivas. Esto ha influenciado a Lost, Babylon 5, Nowhere Man, I-man, The Truman Show, The Simpsons, ReBoot.
Este papel terminó de dar a conocer a McGoohan. Desafortunadamente, esto también supuso su prisión. Siempre se le comparó cualquier papel posterior con Número Seis. Por ejemplo, su interpretación de alcaide en Escape from Alcatraz.
“Mel Gibson siempre será Mad Max, y yo, yo siempre seré un Número”
La serie de culto El Prisionero generó libros, seminarios universitarios, una revista trimestral y documentales. Existieron clubs de fans, el más importante Six of One, el cual actualmente celebra una convención anual en Portmeirion, donde se rinde homenaje a la serie en los exteriores donde fue rodada. McGoohan era el presidente honorario. En la edición del 30 de Mayo de 2004 de TV Guide, The Prisoner ocupaba el puesto número 7 entre las 25 Series de Culto de la Historia. TV Guide escribió ”Los fans aún hacen conjeturas sobre este extraño y enigmático drama, una alegoría kafkiana sobre la lucha individual en la actualidad”.
McGoohan actuó en varias películas como Ice Station Zebra y Silver Streak, con Gene Wilder y Richard Pryor. En 1977 protagonizó la serie Rafferty, cuyo argumento abordaba la vida de un médico militar retirado y que atendía una consulta privada. Muchos la consideran la precursora de House, M.D. Uno de sus papeles más reconocidos fue el de Rey Eduardo “Longshanks” en la película de Mel Gibson Braveheart. En 1996, actuó como el juez Omar Noose en A Time to Kill. Dirigió a Richie Havens en una versión ópera-rock de Otelo llamada Catch My Soul. McGoohan ganó dos premios Emmy por su trabajo en Colombo. Dirigió cinco episodios de Colombo (incluidos tres de los cuatro en los que él hacía de asesino) y escribió y produjo dos. También apareció en 1981 Scanners, una de las mejores películas de David Cronenberg.
Protagonizó diversas obras de teatro. En 1996, actuó en la adaptación de The Phantom.
En 2000, prestó su voz a la parodia de Número Seis en un episodio de Los Simpson titulado “The Computer Wore Menace Shoes” o “El Ordenador que acabó con Homer”. En él, Homer inventa historias convirtiéndolas en noticias para dar visibilidad a su página web, y despierta como prisionero en un resort de vacaciones. Él es el Número Cinco, conoce y traiciona a Número Seis escapando con su bote.
Prestó su voz también en la película de animación Treasure Planet, en 2002. Ese mismo año recibió el Prometheus Hall of Fame Award por El Prisionero.
McGoohan fue relacionado con intentos de hacer un remake de El Prisionero. En 2002, el director Simon West (Lara Croft: Tomb Raider) fue el elegido para llevar a cabo el proyecto, pero nunca cristalizó. Recientemente, Christopher Nolan tiene previsto hacerse cargo de la película. Sin emabargo, es difícil adaptar la trama a una película. Sí que se ha rodado una mini-serie en 2008, prevista para ser emitida en 2009.
A pesar de su dilatada carrera, tan sólo actuó en Broadway una vez. En 1985 protagonizó Pack of Lies, en la que daba vida a un agente secreto británico. Fue nominado para el Drama Desk Award como mejor actor.
Su biografía fue publicada en 2007 por Tomahawk Press.
McGoohan murió el 13 de Enero de 2009 en el St. John’s Health Center en Santa Monica (California) debido a una repentina enfermedad a los 80 años.
McGoohan estaba retirado del mundo del cine hacía años y vivía en Los Angeles con su mujer de 57 años Joan Drummond McGoohan. Además de sus tres hijas, tenía cinco nietos (Sarah, Erin, Simon, Nina y Paddy). El 11 de Junio de 2008 se convirtió en bisabuelo de Jack Patrick Lockhart.
Ya lo habéis leído. McGoohan fue mucho más que un actor. Fue un hombre que mantuvo sus principios, no se dejó avasallar por los peces gordos. En lugar de eso, prefirió retirarse con dignidad. Y además, destaca para mí por un detalle: le huía a las escenas de amor pastelosas. Sí, esas que tanto vemos hoy en todas las películas y series de TV. Esas que no dicen absolutamente nada y que suelen producir vergüenza ajena y aburrimiento a cascoporro. Véase un ejemplo de actualidad: Los Hombres de Paco.
DESCANSA EN PAZ, PATRICK